Damas de honor: ¿sí o no?

Organización de Casamientos

Convertir a las mejores amigas de la novia en damas de honor ya no es solo una costumbre que vemos en las películas. Sí se trata de una tradición muy instalada entre los anglosajones, pero ha ido ganando cada vez más adeptos entre los países latinos y latinoamericanos.

La crítica principal que surge cuando se plantea este tema es que se trata de una tradición extranjera, que no tiene nada que ver con nuestra cultura. Personalmente, creo que la gran mayoría de los componentes de nuestras bodas actuales han sido también “importados” en algún momento. Salvo que busques alguna ceremonia tradicional aborigen de nuestras tierras, todo lo que hagas en tu boda, también será una costumbre traída de lejos.

Creo que el único valor que deben respetar los novios es ser fieles consigo mismos. ¿Qué los representa? ¿Qué habla mejor de ellos? ¿Con qué se sienten más identificados y cómodos?

Si hoy el vals ya no es el mismo, y la primer danza de los novios es un tema lento o un rock and roll; si hoy los novios pueden llegar en moto o en paracaídas, entonces nada quita que puedas tomar una costumbre de lejos que te guste e incorporarla en tu día especial.

En marketing y moda, y ya desde hace algunos años, la palabra clave es customización.  Se trata de una adaptación de la palabra en inglés “customize”, que implica poder modificar algo según las preferencias de cada comprador.  Más aún cuando se trata de bodas,  el principal objetivo de toda wedding  planner, es personalizar la boda para que represente a los novios.

En conclusión, si te parece un lindo gesto que tu círculo íntimo de amigas o familiares se destaque del resto de los invitados, es algo que deberías hacer sin tener que pedirle permiso a nadie.  Asimismo, no es necesario que todas ellas estén vestidas iguales, porque también es verdad que a las argentinas nos gusta lucirnos, diferenciarnos y destacarnos individualmente.

Por eso, aquí te dejamos una lista de alternativas para que puedas elegir la que mejor va con vos y tus amigas:

Un mismo color, distintos modelos, tonos y texturas:
Esta versión ayudará a que cada una de tus damas pueda elegir el modelo que mejor le siente y con el que más se identifique. Buscá un color comodín que vaya bien con diferentes colorimetrías. El negro, por ejemplo, a pesar de ser un tono muy popular, no va bien con la mayoría de las pieles, a pesar de lo que se piensa comúnmente. El beige en cambio, es un tono muy sentador. Pero hay muchas otras opciones.
Un mismo modelo en distinto color:

Para esta versión, lo más importante es elegir un modelo que sea lo más sentador posible. Un corte princesa escote V de breteles de ancho intermedio es una alternativa ideal para casi todo tipo de cuerpo. Y cada dama podrá elegir el tono de color que mejor la represente. Visualmente, tiene la contra de que, en una foto, el conjunto se vea poco armonioso. Por eso lo mejor en este caso es seleccionar una paleta de antemano (tres o cuatro colores) entre la que puedan elegir. O pedir que sean todos tonos pasteles, por ejemplo.

Una misma paleta de color y variedad de vestidos:
Se elegirán dos o tres colores básicos sobre los que cada dama podrá elegir. Algunos ejemplos: lilas y rosas; verdes y azules pasteles; beige desde el más suave al más intenso; distintos metalizados.
Una misma textura o un mismo estilo:

Que todos los vestidos sean distintos pero de la misma tela (de encaje por ejemplo) ayudará a unificar sin uniformar a todas. También pueden ser vestidos que sigan un mismo estilo aunque no sean iguales.

Variantes más originales:
Vestidos estampados, a lunares o metalizados. Son vestidos de gran protagonismo. Por eso, si los vestidos son distintos, procurar que el estampado sea el mismo. Si son distintos estampados, deberán estar emparentados y los vestidos ser del mismo modelo porque de por sí serán muy llamativos.

Un elemento en común:
Puede ser el color de los zapatos, los peinados, los accesorios, un ramo. Es la versión más libre y donde menos uniformadas estarán tus damas.

Lo ideal es recurrir a una misma diseñadora, modista o atelier de vestidos para que realmente haya armonía entre los modelos, independientemente de la opción que elijas.

Como siempre, todo dependerá de tu objetivo, y de cuán iguales o no quieras que se vea tu conjunto de amigas. Por mi parte, creo que, así como cada novia debe mantener su propio estilo y su identidad, salvo que se trate de un grupo que busque identificarse como tal, lo mejor es que cada una tenga libertad de elegir lo que mejor la representa como mujer. Porque, en definitiva, es lo que la hará verse radiante. ¿No te parece?